Cultivar en casa nunca fue tan fácil y fascinante. Con AquaSoil, el sistema hidropónico compacto y moderno, podés empezar tu propio cultivo sin complicaciones y con resultados reales. En esta guía te mostramos paso a paso cómo llevar adelante tu primer cultivo con éxito y disfrutar de una experiencia única desde el primer brote.
Antes de comenzar con el cultivo, es clave ubicar tu sistema AquaSoil en el lugar correcto y llenar el tanque con agua. Seguí estos pasos:
Elegí la ubicación perfecta

Buscá un espacio con temperatura estable y buena ventilación. Esto garantiza un entorno óptimo para el crecimiento de tus plantas.
Asegurate de tener un enchufe cerca para conectar el sistema sin problemas.
Atención: No enciendas el equipo hasta despues de cargar agua.
Colocá el equipo sobre una superficie firme y nivelada para evitar movimientos o desajustes.
Agregá agua al tanque

Llenar el tanque de agua hasta la parte superior del nivel frontal. No sobrepasar este nivel, para evitar derramamiento de agua.
Una vez que elegiste el lugar y llenaste el tanque, ya estás listo para encender el equipo.
Todo gran cultivo comienza con una buena elección de semillas y una preparación simple pero efectiva.
Una vez que tu sistema AquaSoil está armado y listo para usar, llega el momento más emocionante: elegir qué vas a cultivar. Acá te contamos cómo hacerlo paso a paso:
Selección de semillas

Para tu primer cultivo, te recomendamos empezar con plantas de hoja como lechuga, espinaca o albahaca. Son más fáciles, crecen más rápido y no requieren tantos cuidados como las plantas que dan frutos/flores (que suelen necesitar más tiempo y ajustes en los nutrientes)
En este ejemplo vamos a usar semillas de albahaca, pero podés elegir cualquier planta de hoja que te guste. Empezar por algo simple te permite aprender, ganar confianza y disfrutar del proceso desde el primer día.
Preparación de las esponjas
Colocá una o dos semillas dentro de cada esponja. Presionalas con suavidad para que queden en contacto con el material. La idea de poner mas de una semilla, es por si alguna no brota (en la naturaleza, las semillas no siempre funcionan).. por lo que una vez que tengamos mas un brote, luego sacaremos los necesarios hasta dejar uno por esponja.
Colocación en las cestas
Ubicá cada esponja con semillas dentro de una de las cestas plásticas del sistema AquaSoil. Luego insertá las cestas en los agujeros de la tapa del tanque.

Colocación de los domos de germinación
Para mantener la humedad ideal durante la germinación, colocá un domo plástico sobre cada cesta. Esto genera un pequeño efecto invernadero que acelera el proceso y protege los brotes.

Los primeros días son clave para el éxito del cultivo. Un buen inicio asegura plantas fuertes y sanas.
Ahora que ya preparaste las semillas y tenés el sistema AquaSoil en funcionamiento, es momento de enfocarte en la etapa de germinación y los cuidados básicos.
Ajuste de la luz LED
La luz es fundamental para la germinación y el crecimiento inicial. Configurá la intensidad de la luz LED al 50% y ubicá la pantalla a una altura adecuada, entre 5 y 10 cm por encima de las esponjas.
Programá el temporizador para que las luces estén encendidas 16 horas al día y apagadas 8 horas, simulando el ciclo natural de luz.
Monitoreo de la germinación
Durante los primeros días, revisá con frecuencia el estado de las semillas. Mantené los domos de germinación colocados para conservar la humedad.
Asegurate de que las esponjas se mantengan húmedas. Si es necesario, agregá pequeñas cantidades de agua para conservar el nivel de agua.
Cuidados iniciales
Observá las semillas a diario para detectar signos de germinación. Dependiendo del tipo de planta, este proceso puede tardar entre 3 y 14 días.
Mantené el entorno limpio y libre de polvo para evitar contaminar el sistema hidropónico.
Retiro de los domos de germinación

Cuando las semillas hayan germinado y los brotes alcancen una altura de 2 a 3 cm, retirá los domos para permitir una mejor circulación de aire.
Asegurate de que los brotes reciban suficiente luz y, si es necesario, ajustá la altura de la pantalla LED para acompañar su crecimiento.
Siguiendo estos pasos, tus plántulas estarán bien encaminadas para convertirse en plantas fuertes y saludables. Estás listo para avanzar a la próxima etapa del cultivo.
Selección de plántulas
Para un desarrollo óptimo, recomendamos dejar una sola planta por esponja. Esto le da suficiente espacio y recursos para crecer sin competencia.
Podés retirar los brotes extra con la mano o con una pinza. Si querés, podés trasplantarlos a una maceta o tierra para no desperdiciarlos.
Si al quitar uno se sale el otro, simplemente reubicá la plántula dentro de la esponja. En pocos días, las raíces volverán a sujetarla sin problemas.
A medida que tus plantas crecen, brindarles el cuidado adecuado marca la diferencia en su desarrollo.

Con las plántulas ya germinadas y en etapa de crecimiento, es momento de enfocarte en el mantenimiento semanal y la alimentación correcta para garantizar un desarrollo saludable y vigoroso.

La electroconductividad (EC) es una medida que indica cuántos nutrientes disueltos hay en el agua. Cuanto más alto es el valor, más "cargada" está la solución nutritiva. Para medirla, se utiliza un medidor de EC, un pequeño dispositivo digital que se introduce en el agua y muestra el resultado en ppm (partes por millón) o directamente en EC.
Este valor te ayuda a saber si tus plantas están recibiendo la cantidad adecuada de alimento: ni muy poco, ni en exceso. Solo tenés que prender el medidor, colocarlo en el tanque con la solución ya mezclada, esperar unos segundos y leer el número que aparece en la pantalla.
Incorporación de nutrientes

Los nutrientes son los elementos escenciales desde donde las plantas van a obtener su alimento.
Cuando las plántulas desarrollan su primer par de hojas verdaderas, llega el momento de comenzar con la nutrición.
Alimentamos por primera vez: Agregamos 5 ml de A y 5 ml de B en el tanque con agua.
Con estos nutrientes, tendremos la base para comenzar el desarrollo de nuestras plantas, por una semana o 10 días aproximadamente, pasado ese tiempo, comenzaremos a utilizar el medidor de EC para saber cuanto alimento incorporar.

Crecimiento Vegetativo:
Esto aplica a cultivos de hoja como albahaca, lechuga, rúcula, kale.. entre otras.
Mantené el nivel de EC entre 400 y 800 ppm.
Agregá de a poco Nutriente A y B en partes iguales, mezclando bien, hasta alcanzar ese valor.
Etapa de floración (plantas con flor o fruto):
Esto aplica a variedades como tomates cherry, frutillas calendulas, etc.. una vez que comienzan a florecer.
Mantené el EC entre 900 y 1200 ppm.
Sumá nutrientes de forma gradual hasta alcanzar el valor deseado.
💡 Consejo: El medidor te permite saber cuántos nutrientes quedan en la solución. A medida que pasan los días, las plantas consumen nutrientes y el EC baja. Si el agua del tanque también baja, primero completá con agua limpia hasta el nivel original y luego medí el EC para decidir si es necesario volver a abonar.
Recordá revisar el nivel de agua al menos una vez por semana. La bomba debe estar siempre sumergida para funcionar correctamente y evitar daños.
Monitoreo del estado de las plantas
Observá diariamente si aparecen hojas amarillas, manchas, crecimiento lento u otros signos de estrés. Estos síntomas pueden estar indicando problemas con la luz, el agua o los nutrientes.
Mantené el ambiente limpio y libre de insectos. Si detectás plagas, aplicá un insecticida adecuado para controlarlas a tiempo.
Una muy buena practica, es cambiar toda la solución una vez por mes, de esta forma es mucho mas probable que las raices se mantengan sanas y libre de enfermedades. En el caso de hacer esto, al cambiar el agua, debemos volver a incorporar alimento para dejarlo con la misma EC que tenia previamente.

Poda y mantenimiento general
Realizá podas regulares para favorecer un crecimiento más compacto y evitar que las plantas se desordenen o crezcan demasiado en altura.
Retirá hojas secas o dañadas para mantener la planta saludable y permitir una mejor ventilación.
Después de semanas de crecimiento, llega el momento más gratificante: cosechar lo que cultivaste con tus propias manos.
Luego de varias semanas de desarrollo y cuidados, tus plantas estarán listas para ser cosechadas. A continuación, te mostramos cómo hacerlo correctamente y cómo mantener el sistema preparado para futuros cultivos.

Cuándo cosechar
Observá las señales que indican que tus plantas están listas. En el caso de plantas de hoja como la albahaca, podés comenzar a cosechar cuando las hojas hayan alcanzado buen tamaño y antes de que empiecen a florecer.
Para lechuga, espinaca y otras variedades similares, esperá a que las hojas estén bien formadas, tiernas y de aspecto saludable.
Cómo cosechar correctamente
Usá tijeras de poda limpias y bien afiladas para cortar las hojas o tallos que quieras recolectar. No arranques las hojas con la mano, ya que podrías dañar la planta.
Siempre es mejor comenzar cosechando las hojas externas, dejando que las internas sigan creciendo. Esto te permitirá realizar varias cosechas a lo largo de las semanas.
Cuidados post-cosecha
Lavate las hojas con agua fría para eliminar cualquier residuo.
Secalas con cuidado usando papel de cocina o una centrífuga de ensaladas, y luego guardalas en un recipiente hermético dentro de la heladera. Así se conservarán frescas por más tiempo.
Mantenimiento del sistema tras la cosecha
Revisá el estado general de las plantas y del sistema AquaSoil después de cada cosecha.
Si cosechaste completamente una planta, limpiá bien la cesta y la esponja antes de reutilizarlas con nuevas semillas.
Importante:
Si el sistema empieza a hacer ruido, significa que el nivel de agua está demasiado bajo. Es necesario rellenarlo cuanto antes para que la bomba quede totalmente sumergida y funcione correctamente.
Siguiendo estos pasos, vas a poder disfrutar el resultado de tu trabajo y mantener el sistema en óptimas condiciones para seguir cultivando. Cualquier duda que te surga durante el proceso no dudes en contactarnos, estaremos muy contentos de acompañarte en tus cultivos!